
Se suele decir que correr es una forma de conocerte mejor. Buscas recursos dentro de ti para superar tus límites y llegar hasta el final de tu entrenamiento. ¿Te has preguntado alguna vez cuáles son tus palancas de motivación? Vamos a descubrir los distintos tipos de motivación y cómo aprovecharlos en el entrenamiento de running o en competición.
Principalmente encontramos dos tipos de motivación, la intrínseca y la extrínseca.
Tabla de contenido
Motivación intrínseca o extrínseca
Para simplificar, la motivación intrínseca es cuando la energía para correr nace de ti, por razones personales y profundas. La motivación extrínseca aparece cuando te empujan factores externos, como la mirada de los demás, el reconocimiento o la rivalidad con otra persona.
No hay una motivación “buena” o “mala”. Lo importante es identificarla para entender qué te enciende de verdad y cómo sostener tu constancia en el plan de entrenamiento.
Para algunos, completar una gran carrera es un motivo de orgullo de cara a la familia, amistades o compañeros de trabajo (extrínseca). Para otros, ese mismo objetivo es la oportunidad de demostrarse algo a sí mismos y vivir sensaciones únicas, esas que hacen que el esfuerzo merezca la pena (intrínseca).
Preparación mental para una carrera
Un corredor con motivación extrínseca se imagina el ambiente, los aplausos, la competencia y el recibimiento de los suyos en la meta. Si tiene en mente a rivales o compañeros que conoce, puede llegar a dar un extra para superarles.
Un corredor con motivación intrínseca se visualiza ejecutando el gesto perfecto, gestionando el ritmo, la respiración y las sensaciones. Depende menos de lo que ocurre fuera.
Motivarte en el entrenamiento
A l’entrainement, es habitual que tus fuentes de motivación cambien según la fase de preparación y el objetivo que te hayas marcado, ya sea un 10K, una media maratón, una maratón o un trail. Todos pasamos por subidas y bajadas. Lo interesante es aprender a identificarlas. No siempre hay que pelear contra un bajón de motivación, a veces basta con reconocer qué botones te activan y qué necesitas para volver a la regularidad.
Observa cómo influyen en tu motivación el tiempo, salir a correr con un amigo o una amiga, descubrir una ruta nueva, probar sesiones diferentes, las ganas de “apretar”, las sensaciones de bienestar durante y/o después del entrenamiento, la satisfacción de cumplir tus kilómetros o de clavar un entrenamiento de calidad.
Si te apetece, anota tus sensaciones en un cuaderno.

Motivación intrínseca, extrínseca o amotivación
También puede aparecer la amotivación. Es la ausencia de motivación para realizar una actividad. Se pierde el sentido, y resulta tentador dejar el deporte. La persona no ve la utilidad de lo que hace. Puedes caer en esta amotivación cuando te enfrentas a demasiadas dificultades o cuando estás en un sobreentrenamiento severo, con fatiga acumulada y rendimiento a la baja.
Si algún día te encuentras en esa situación, conviene volver a la razón por la que empezaste a correr, lo que el running te ha permitido conseguir y qué beneficios te aporta tu práctica. Se trata de recuperar los factores que te motivan y te ayudan a mantener el hábito.
Aprender a conocerte mejor y usarlo para progresar
En la aplicación RunMotion Coach tienes un módulo de preparación mental y sofrología, en modo Premium. Incluye un cuestionario para identificar tu motivación dominante y te da consejos prácticos para motivarte en el entrenamiento y rendir mejor en competición.
Así te ayudará a conocerte mejor y, por qué no, a encontrar claves útiles para tu rendimiento deportivo. También puede servirte para otros ejercicios de visualización y sofrología disponibles en la app.
Y además del módulo de preparación mental, puedes elegir el temperamento del coach digital que te acompaña. Puedes escoger un coach exigente, un coach filósofo o un coach positivo. Justo lo que necesitas para impulsarte cada día dentro de tu plan de entrenamiento.