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Natación en aguas abiertas: vence el miedo en triatlón

Triatleta nadando en aguas abiertas para superar el miedo y mejorar su confianza en competición.
@ Alejandra Ezquerro

Para muchos triatletas, nadar en aguas abiertas es una de las partes más temidas. La ausencia de calles, una visibilidad a veces reducida, la profundidad o la salida rodeado de otros participantes pueden hacer que el estrés aumente rápidamente. Sin embargo, con un poco de preparación, es totalmente posible afrontar esta experiencia con calma.

Tanto si preparas tu primer triatlón como una prueba de mayor distancia, como un Half o un Ironman, aprender a nadar en aguas abiertas es una excelente forma de ganar confianza y disfrutar al máximo de tu carrera.

¿Por qué nadar en aguas abiertas es tan diferente de hacerlo en piscina?

La piscina ofrece un entorno muy tranquilizador. El agua es clara, la temperatura es agradable, las líneas del fondo ayudan a nadar recto y las paredes permiten una breve recuperación en cada largo.

En aguas abiertas, todas esas referencias desaparecen. Hay que aprender a moverse en un espacio abierto, a veces con viento, olas o corriente. La visibilidad suele ser limitada y es necesario levantar la cabeza con regularidad para orientarse.

Estas nuevas sensaciones son completamente normales y explican por qué muchos triatletas se sienten menos cómodos en sus primeras sesiones.

Acepta que el estrés es normal

El estrés antes de nadar en aguas abiertas no es una señal de debilidad. Incluso los triatletas experimentados sienten cierta inquietud al descubrir una nueva zona de baño o cuando se enfrentan a la salida de una gran competición. El objetivo no es eliminar por completo ese estrés, sino aprender a controlarlo. Cuantas más experiencias acumules en aguas abiertas, mayor será tu confianza.

Como ocurre a menudo en el deporte, la familiaridad es el mejor antídoto contra la inseguridad.

Empieza de forma progresiva

Para una primera sesión, no hace falta intentar reproducir las condiciones de un triatlón. Elige una zona de agua tranquila, sin corrientes importantes, y prioriza un día con buena meteorología.

Entra poco a poco en el agua para acostumbrarte a la temperatura.
Empieza con unos minutos cerca de la orilla y después nada con tranquilidad, sin objetivos de velocidad ni distancia.

La idea es simplemente descubrir nuevas sensaciones y ganar confianza.
Si es posible, realiza esta primera salida con un compañero o dentro de un grupo de entrenamiento.

Aprende a respirar con calma

El estrés suele provocar una respiración rápida que puede dar sensación de falta de aire. Este fenómeno es especialmente habitual durante los primeros minutos en aguas abiertas.

Antes de intentar acelerar, tómate unos instantes para recuperar una respiración profunda y regular. No dudes en detenerte unos segundos si lo necesitas, colocarte boca arriba o hacer unas brazadas de braza para volver a la calma.

Cuando tu respiración se haya estabilizado, podrás retomar el crol con mucha más serenidad.

Mira al frente con regularidad

A diferencia de la piscina, no existe una línea en el fondo que te guíe. Para nadar en aguas abiertas de forma eficiente, es imprescindible aprender a orientarte.

Cada seis o diez respiraciones aproximadamente, levanta ligeramente la mirada para identificar una boya, un árbol o un edificio situado frente a ti. Intenta levantar solo los ojos, en lugar de toda la cabeza, para mantener una buena posición en el agua.

Con algo de práctica, este gesto se volverá natural y apenas interrumpirá tu ritmo de natación.

Acostúmbrate progresivamente a la salida de un triatlón

La salida suele ser el momento más impactante de un triatlón. Decenas, e incluso cientos de nadadores, salen al mismo tiempo, lo que puede provocar algunos contactos.

Para evitar un aumento innecesario del estrés, no es imprescindible colocarte en primera línea. Situarte ligeramente en un lateral o unos metros por detrás de los nadadores más rápidos suele ayudarte a encontrar tu ritmo con mayor facilidad.

Recuerda que una salida prudente rara vez hace perder mucho tiempo, mientras que una salida demasiado rápida puede costarte mucha energía.

Prueba tu material antes del día D

Un traje de neopreno nuevo o unas gafas de natación que nunca has usado pueden convertirse rápidamente en una fuente de estrés.

Antes de tu competición, dedica tiempo a realizar varias sesiones con todo tu equipamiento. Así podrás comprobar que el neopreno es cómodo, que tus gafas mantienen una estanqueidad perfecta y que te sientes a gusto con tu material.

Incluye sesiones en aguas abiertas en tu plan RunMotion Coach

La confianza para nadar en aguas abiertas se construye progresivamente mediante un entrenamiento adaptado. Los planes de entrenamiento de triatlón de RunMotion Coach incluyen sesiones de natación variadas para desarrollar la técnica, la resistencia y la soltura en el agua.

Al combinar estas sesiones con algunos entrenamientos en aguas abiertas antes de tu objetivo, llegarás al día de la carrera mucho más tranquilo y listo para disfrutar plenamente de tu triatlón.