
Todos pasamos por altibajos de motivación en el running. A veces llueve o hace frío. Otras, el estrés del día a día se impone. A veces estás cansado y el sofá es demasiado tentador… O simplemente notas que te falta energía. Por suerte, también hay temporadas en las que te sientes bien y salir de casa a entrenar se vuelve fácil. Aquí van nuestros consejos para recuperar la motivación, mejorar tu rendimiento y disfrutar más de tus entrenamientos de resistencia.
Tabla de contenido
1 – Márcate objetivos
George Orwell decía: «La sabiduría consiste en tener sueños lo bastante grandes como para no perderlos de vista mientras los persigues». Cada persona tiene sus propios motivos para correr. Ya sea para demostrarte algo, para sentirte bien o para mejorar tu salud, tener un objetivo claro es clave. Tu meta puede ser correr 30 minutos sin parar, cuidarte, terminar una carrera o incluso batir tus marcas personales. Cuanto más concreto y visual sea el objetivo, más fácil te resultará encontrar la motivación para salir a correr y seguir un plan de entrenamiento con sentido.
2 – Cada entrenamiento debe tener un propósito
Variar los entrenamientos es imprescindible. Si siempre haces el mismo rodaje al mismo ritmo, se vuelve demasiado fácil pensar que no pasa nada por saltarte varias sesiones seguidas. Cada entrenamiento debería tener un objetivo claro, ya sea recuperar, liberar estrés, desarrollar tu resistencia aeróbica, ganar velocidad, mejorar la técnica de carrera o favorecer la quema de grasa. Por eso, un plan de entrenamiento adaptado a tu nivel y a tus metas es fundamental para mantener el compromiso y progresar.
3 – Crea una rutina
Se suele decir que hacen falta unas tres semanas para instaurar una rutina positiva. Eso significa que si te propones correr tres veces por semana y lo cumples durante tres semanas seguidas, tu cuerpo y tu mente se acostumbrarán a ese nuevo hábito. A partir de ahí, te será mucho más fácil sostenerlo a largo plazo. Eso sí, empieza con un objetivo realista para no frustrarte desde el principio y mantener la constancia.
4 – Motívate con un amigo
Incluso si no tenéis el mismo nivel, involucrar a un amigo o a alguien cercano puede ayudarte muchísimo. Apuntaros juntos a una carrera popular o arrancar una sesión a la vez sirve para empujaros cuando la motivación de uno flaquea. Se comparte, se comentan sensaciones antes y después del entrenamiento, se anima al otro y, sobre todo, se pasa un buen rato. Ese componente social puede mejorar mucho la experiencia de correr y hacer más fácil la adherencia al entrenamiento.
5 – Come de forma saludable
Para mantener un buen nivel de energía, que influye directamente en la motivación, es clave llevar una alimentación sana y equilibrada. Evita los excesos de azúcar, que disparan la glucosa y después provocan bajones de energía, fatiga y desmotivación. Prioriza frutas y verduras frescas frente a ultraprocesados ricos en grasas saturadas y azúcares rápidos. Asegúrate también de consumir suficientes hidratos de carbono y proteínas para sostener tus esfuerzos, mejorar la recuperación y rendir mejor en tus sesiones de running.
6 – Elige el coach digital de RunMotion Coach que encaje contigo
Con la aplicación RunMotion Coach, puedes elegir un coach digital que te motive con mensajes de ánimo y consejos personalizados. Tanto si prefieres un coach más exigente, uno más reflexivo o uno súper positivo, seguro que encuentras el estilo que va contigo para mantener la motivación día a día. Los planes de entrenamiento adaptados son gratuitos en la app, y la motivación del coach digital está disponible desde 5,00€ al mes. Y funciona. De hecho, el 88% de los suscriptores ha conseguido alcanzar sus objetivos.
¿Cómo mantener la motivación con el paso del tiempo?
Mantener la motivación a lo largo del tiempo puede ser un reto, pero es esencial para progresar, mejorar tu rendimiento y disfrutar de la carrera a pie. Aquí tienes algunas estrategias para conservar ese impulso:
Revisar tus objetivos con regularidad : Conviene revisar y, si hace falta, ajustar tus metas. Lo que al principio parecía importante puede cambiar con el tiempo. Proponerte nuevos desafíos puede reactivar tu ilusión, mejorar tu constancia y devolverte las ganas de entrenar.
Celebrar las pequeñas victorias : Cada paso cuenta, y reconocer tus avances, grandes o pequeños, es una gran forma de mantener el ánimo. Ya sea una nueva marca personal o la simple satisfacción de haber salido a correr pese al mal tiempo, esas pequeñas conquistas merecen celebrarse.
Crear un entorno motivador : Rodéate de positividad. Seguir a corredores inspiradores en redes sociales, leer artículos sobre los beneficios del running o escuchar podcasts puede alimentar tu motivación. Preparar un espacio agradable para tus entrenamientos, con material que te guste y te apetezca usar, también puede marcar la diferencia.
Escuchar a tu cuerpo : Aceptar que hay días más duros que otros es fundamental. Es normal que la energía y la motivación fluctúen. Si notas que necesitas descanso, dátelo sin culpa. No es rendirse, es cuidarte para volver más fuerte y seguir mejorando.
Aquí tienes los consejos clave para motivarte en el running y mantenerte constante. Prepárate para que no siempre sea fácil, pero ahí está la magia del camino. La carrera a pie te regala muchísimos beneficios físicos y mentales.
Y un último truco: si algún día te cuesta muchísimo despegarte del sofá, levántate igualmente, ponte la ropa de running y verás que, en cuanto estés listo, solo tendrás una cosa en la cabeza, salir a correr.
Crédito foto: Pict’Your Company