
El primer paso para cumplir un sueño o un objetivo en running es crear la alquimia entre las ganas de lograrlo y la determinación de ir a por ello. Muchas de nuestras buenas intenciones se quedan en simples deseos, porque no les damos la fuerza necesaria para hacerse realidad. Como todo, un sueño se construye, y el salto del sueño a la realidad pasa sí o sí por la acción y por un plan de entrenamiento adaptado a ese objetivo.
Paul Waroquier, uno de los fundadores de RunMotion, escribió el libro L’Art de Gagner, donde analiza los resortes mentales de la victoria y de la consecución de nuestros sueños deportivos.
Extracto del capítulo La Búsqueda.
Cada inicio de temporada es un nuevo comienzo, el arranque de una nueva aventura.
Para triunfar al perseguir un nuevo objetivo, o al menos para darte todas las opciones de conseguirlo, primero tendrás que salir en busca de cuatro cosas:
La energía adecuada, el método adecuado, la mentalidad adecuada y, por último, el objetivo adecuado.
Sea algo grande o un detalle, es esencial tener en cuenta cada parámetro de una situación para poder analizarla, comprenderla y, finalmente, dominarla. Con el tiempo, nuestra motivación cambia, y también cambian las fuentes de donde sacamos la energía.
Con el entrenamiento y con los años, el cuerpo se transforma. Las cualidades en las que nos apoyamos también evolucionan, y eso puede influir muchísimo en nuestro estilo de competir y en la estrategia que vamos a adoptar. ¿Cómo podríamos adaptarnos a todos esos cambios sin hacer evolucionar nuestros métodos de entrenamiento?
Al inicio de una carrera deportiva, los jóvenes talentos son ambiciosos y quieren sacudir el orden establecido. ¿Quién no quiere su lugar al sol? ¿Cuántos están dispuestos a hacer todos los sacrificios para llegar?
Cuando te acercas al final y tomas conciencia de lo impermanente que es todo, a menudo son el placer y la serenidad los que te empujan hacia delante. Cada cita importante se vive al máximo, cada minuto sobre el terreno tiene un sabor y una intensidad especiales.
¿Y qué decir de los objetivos? Empezar, llegar a la élite, mantenerse, lanzarse un último reto, transmitir a los demás… Intentar enumerarlos sería tan inútil como estéril, porque a cada uno le toca encontrar el suyo, el que despierte el entusiasmo y las ganas de superarse una y otra vez.
Cada inicio de temporada es un nuevo comienzo. Probablemente también sea el momento de hacerse las preguntas correctas antes de entrar en batalla. Al contrario de lo que se suele decir, el camino que conduce a la victoria no es necesariamente el más duro, el problema es que hay muchos otros.
Cada inicio de temporada es un nuevo punto de partida,
el comienzo de una nueva aventura,
de un nuevo destino por construir.