No hay edad para iniciarte en la carrera a pie, y la prueba es la británica Deirdre Larkin. Esta profesora de piano descubrió el running a los… 78 años. Desde entonces ha acumulado cientos de medallas de finisher y acaba de batir el récord del mundo de media maratón en la categoría de más de 85 años con 2h05. Pura inspiración.
«Antes de cumplir 78, la última vez que corrí fue en el instituto y era realmente malísima», cuenta Deirdre. ¿Qué pudo empujar a esta abuela a ponerse las zapatillas? Cuando tenía 77 años, su médico le diagnosticó osteoporosis (debilitamiento de los huesos). Pero ni los medicamentos, ni las inyecciones, ni el yoga lograron mejorar la situación.
Empezar a correr para mejorar tu salud
Uno de sus hijos volvió a vivir con ella en un barrio de Johannesburgo. Él salía a correr tres veces por semana y Deirdre empezó a acompañarlo: «al principio, corría tres zancadas y me paraba para caminar tres pasos».
Fue el inicio de un renacer para esta sudafricana de adopción: «la sangre circula más rápido por mis venas, siento cada músculo, no podía imaginar que tenía tantos. Me siento viva, tengo muchísima más energía». Otro de sus secretos, una rutina muy estricta: nada de sal, nada de azúcar y entrenamiento cada mañana a las 5 para correr con el fresco y cuidar el rendimiento. Y nada de siesta, porque por la tarde da clases de piano en un instituto al norte de la ciudad.
Correr la media maratón en 2h05 a… los 85 años
Poco a poco, se enganchó a las competiciones. Tanto, que en 2016 llegó a ponerse un dorsal en nada menos que 65 carreras, con distancias que iban hasta la media maratón. Un sinfín de oportunidades para motivar a otras personas a moverse y apostar por el deporte de resistencia.
En mayo de 2017, la invitaron a las orillas del lago Lemán para disputar la media maratón de Ginebra. Allí firmó otra hazaña al completar la media maratón en 2h05’13, con 85 años, estableciendo un nuevo récord del mundo para mayores de 85.
No piensa parar ahora: «Puedo imaginar una vida sin correr. Pero sería como una muerte lenta. Seguiré corriendo mientras pueda. Incluso con una sola pierna, estoy segura de que podría conseguirlo».
La historia de esta abuela llena de energía es una fuente brutal de motivación para cualquiera que quiera empezar a correr y mejorar su salud. El deporte es el mejor aliado para el bienestar, y la osteoporosis, como muchas enfermedades, a menudo está relacionada con un estilo de vida demasiado sedentario. Por eso no sorprende ver que la alternancia de caminar y correr, y después el running de forma continua, le haya devuelto la energía y las ganas de superarse. Mis respetos, señora.