
Para quienes son alérgicos al polen o a las gramíneas, correr al aire libre en primavera puede convertirse en un reto. La clave es adaptar tu entrenamiento de running para poder correr con alergias, o mejor dicho, a pesar de ellas. Se ajusta tanto el contenido de las sesiones como los lugares donde entrenas.
La alergia al polen, a las gramíneas u otras alergias respiratorias puede ser muy limitante para los corredores que la sufren. Por suerte, suele ser algo temporal y a menudo alcanza su pico entre abril y mayo.
Tabla de contenido
Conócete bien y consulta el mapa de alérgenos
Lo primero es identificar qué sustancias te desencadenan la alergia. Para ello, conviene acudir al médico y a un alergólogo. Te darán recomendaciones iniciales y, si hace falta, medicación específica, sobre todo en caso de crisis alérgica o asma. Porque el asma también puede activarse en presencia de alérgenos.
Si vas a tomar medicación, indícale claramente a tu médico si compites en deporte. Algunos fármacos pueden considerarse dopaje, especialmente los basados en corticoides para reducir la inflamación asociada a las alergias.
Los síntomas típicos de una alergia pueden ser la nariz que gotea, la garganta irritada o los ojos que pican. Al volver a casa, dúchate, lávate el pelo y limpia bien ojos y nariz con suero fisiológico (agua de mar).
Según tu tipo de alergia, consulta el mapa de polen en le réseau national de surveillance aérobiologique para conocer los picos por ciudad o región.
¿Dónde correr cuando hay un pico de polen?
Hay sitios que conviene evitar. Si eres alérgico a las gramíneas, algunos parques o los bordes de carriles bici no suelen ser la mejor opción. Busca rutas que reduzcan el riesgo de exposición, especialmente cuando hace viento, ya que tiende a dispersar el polen en el aire.
También hay momentos del día en los que el polen circula menos, a menudo a primera hora de la mañana. O cuando llueve o justo después, porque la lluvia hace que las partículas en suspensión caigan al suelo. Puede que sea de las pocas veces que te alegre salir a correr bajo la lluvia.
Cómo adaptar tu entrenamiento si tienes alergias
Puedes ajustar tu equipamiento. Por ejemplo, usa gafas si tus ojos son sensibles. Y quizá un tubular o braga de cuello para cubrir la boca.
Pero, en general, lo más importante es bajar la carga de entrenamiento y evitar ventilar en exceso. Con el buen tiempo apetece apretar, pero forzar sería contraproducente y potencialmente peligroso para tu salud y tu rendimiento.
También puedes aprovechar para hacer fortalecimiento muscular y preparación física en casa.
Cuidar la alimentación para reducir el impacto de las alergias
El primer consejo es hidratarte bien. Beber suficiente ayuda a “limpiar” las mucosas y a evitar que se resequen.
Después, la alimentación influye mucho en las alergias respiratorias. Por eso, apuesta por una dieta saludable, incluso más de lo habitual en temporada alta. Prioriza alimentos ricos en vitaminas, especialmente vitamina C (perejil, limón, etc.) y aceites vegetales.
Ojalá estos consejos te ayuden a superar esta época y muy pronto puedas volver a disfrutar del running al aire libre, con buenas sensaciones y sin que el polen te frene.