Empieza a entrenar
Planes personalizados de running, maratón y trail

¿Correr es malo para la salud? La verdad sobre running, corazón y articulaciones

Corredor haciendo running, explicando efectos en salud, corazón y articulaciones al correr.Todos hemos oído alguna vez a alguien decir: «¡correr es malo para la salud!» O, sacrilegio, quizá hasta te lo has dicho tú. Aquí tienes qué contestarle a la tía Susana o al compañero Javi, esos que insisten en que estarías mejor en el sofá. Deja de engañarte, sí, correr es bueno para la salud.

«Me asustan esas muertes súbitas en deportistas, pasan bastante a menudo»

Aunque impactante, la muerte súbita en corredores sigue siendo, por suerte, algo excepcional. Según un estudio estadounidense con más de 11 millones de corredores, la prevalencia de fallecimiento por parada cardiaca durante una carrera es de 1 por cada 259.000 corredores. En maratón, el riesgo es un poco más alto: 1 por cada 158.000.

Hay que poner estos números en perspectiva. En Francia, cada año 40.000 personas mueren por una parada cardiaca. Más de 2 millones de franceses participan en carreras cada año, así que, estadísticamente, se registran 8 paradas cardiacas mortales en competición, es decir, apenas el 0,02% de las paradas cardiacas que se contabilizan en Francia…

Correr, aunque sea menos de 50 minutos por semana, reduce incluso el riesgo de muerte prematura en un 27% según ese mismo estudio.

«Correr no es bueno para la salud ni para las articulaciones. Mira, Paco ya no puede correr desde su último maratón»

Al contrario, correr es bueno para el cuerpo y para la salud. Con tanto sedentarismo, el cuerpo pierde capacidades y funciones que la naturaleza le dio.

Si alguna vez has tenido el brazo o la pierna inmovilizados durante un periodo largo, por ejemplo por una fractura, seguro que te sorprendió ver cómo en pocas semanas tus músculos se derriten. Así que después toca readaptar esa parte del cuerpo de forma progresiva.

El sedentarismo puede haber convertido la gran máquina que es tu cuerpo en un molusco gigante. Poco a poco el cuerpo se “desentrena”, porque si no usas ciertas funciones, las pone en modo ahorro para no gastar energía de más.

El ser humano nació para correr, mira a los niños correr descalzos en un parque. En cambio, una persona sedentaria ya no está adaptada a correr, y de ahí vienen muchas lesiones.

Es como intentar hablar un idioma que aprendiste en el instituto y no has vuelto a practicar en 20 años. Casi tendrás que empezar de cero, pero progresarás más rápido porque te quedarán algunos “restos”.

Con el running o cualquier deporte pasa lo mismo. Si has estado inactivo durante 5 años, vuelve poco a poco. Escuchar a tu cuerpo es clave, y más todavía cuando retomas el entrenamiento.

No es demasiado tarde para empezar a correr

Nunca es tarde para empezar a correr. La prueba es Deirdre Larkin. Esta abuela llena de energía empezó a correr a los 78 años para tratar una osteoporosis para la que los medicamentos no le hacían efecto…

Si la tía Susana no quiere empezar actividad física, es su problema. El único obstáculo es tu voluntad.

Si tienes dolores poco habituales, por ejemplo en las articulaciones, intenta consultar a un profesional sanitario para detectar la causa. Puede venir de un material inadecuado, una vuelta demasiado rápida, una técnica de carrera incorrecta, un problema biomecánico, un exceso de carga de entrenamiento… Siempre hay una causa detrás del dolor, y muchas veces la clave para solucionarlo está en ajustar lo que hacemos. Una mirada externa puede ayudarte a identificar el origen y a corregirlo.

Ahora tienes dos opciones, seguir engañándote o ponerte unas zapatillas de running. ¡Libera tu potencial!